21
de julio de 2022 (PS) El actual momento político que vive el país es crítico,
por un lado la derecha peruana que no reconoce el voto mayoritario del pueblo y
que no dejará que gobierne el presidente Castillo por el simple hecho que es un
provinciano de Chota, acentuando el centralismo con racismo. Primero fue el
terruqueo, segundo el fraude electoral, tercero la vacancia, para ello han
armado sus grupos extremistas de derecha para no dejarle gobernar y actúan con
la aprobación de los partidos de derecha, los mismos que han tomado el control
del Congreso de la República y que son dirigidos desde la oscuridad de las
cárceles peruanas. En sus incursiones salen un centenar de personajes que se sienten
protegidos por el poder legislativo, con la mano suave de los jueces y fiscales
parcializados. Y como si fuera poco ahora este congreso derechista ha elegido
un TC a la medida de sus intereses, siendo el objetivo principal de la derecha
la toma del poder. No les interesa la
Democracia y lo mandan al tacho cada vez que quieren, ellos quieren la
democracia liberal de los empresarios extranjeros y algunos testaferros para
saquear las riquezas de nuestro país, para el beneficio de unos cuantos apóstoles.
Por el otro lado, los partidos de la izquierda quieren una democracia popular,
pero cada vez se dividen por caudillismos, quizá también estén infiltrados por
esbirros de la derecha, que se han dado el gusto de llegar al congreso como
representantes del pueblo peruano. El pueblo peruano votó por el Lápiz de Perú
Libre y éste hace poco lo invitó a renunciar a Pedro Castillo. Ahora Pedro
Castillo está tratando de salir de sus errores, dice que tiene un Gobierno del
Pueblo quizá apoyado por un sector de la izquierda peruana, que hará lo posible
de mantenerlo en el poder. La derecha no tiene idea de cómo sacar a Castillo.
Mientras tanto la ultra derecha peruana fijó su ruta: vacar a la vicepresidenta
Boluarte, luego dicen que lo vacaran a Castillo y mientras tanto indican que
gobernará el que esté en la presidencia del congreso, eso es jugar con la
democracia; pero como tienen el 95% de desaprobación eso estará en manos del
pueblo peruano, las encuestas dicen que se vayan todos el Ejecutivo y el
Congreso. El pueblo peruano tiene la palabra y les dirá no jueguen con la
democracia.
CLAUDIO PUMA DIRECTOR DE PS AFILIADO A LA ANP-FIP